
No importó el 0-1 de la ida. Tampoco el tempranero gol de Botafogo. No importó haberse quedado con nueve jugadores a 18 minutos del final, cuando necesitaba hacer tres goles. Tampoco el hecho de que se trataba de la insignificante Copa Sudamericana. No importó el desconcierto en el que cayó el equipo promediando el segundo tiempo, ni los goles errados, ni el vergonzoso arbitraje del paraguayo Carlos Amarilla, que tuvo la extraña virtud de perjudicar a ambos sin beneficiar a nadie.
River se olvidó de todo eso, puso el corazón sobre la mesa y de la mano de Ortega y Falcao (autor de tres goles) derrotó 4-2 a Botafogo y cerró la serie por un marcador global de 4-3, para avanzar a los cuartos de final, donde enfrentará a Defensor (Uruguay) o Nacional (Ecuador).
En un partido emotivo y tan cambiante como se reflejaba en las tribunas, donde se pasó de los insultos a los aplausos varias veces. Un encuentro que, si River logra avanzar en el campeonato, será recordado por muchos años más. Una hazaña que le devuelve la vida a Daniel Passarella, entrenador de River, que tenía su continuidad pendiendo de un hilo.
El magnetismo de Ortega, sumado al coraje que Nicolás Domingo inyectó desde el banco, llevó a River a empatar primero y a ponerse 3-2 después, con un gol de Ríos. Juan Pablo Carrizo fue a buscar el milagro en un córner y no lo encontró. El reloj corría, marcaba 92 minutos y parecía tener escrito el destino de la serie. Hasta que llegó el momento mágico.
El centro del
Burrito viajó por los aires y se encontró con la cabeza del héroe colombiano, que se elevó como un rugbier en pleno line, sólo que esta vez fue una mano invisible la que ayudó a ganar altura a Falcao, que cabeceó la pelota a la red y desató la locura.
Lo importante ahora es que este árbol no le impida ver el bosque a los muchachos de la banda roja. Una victoria así es inolvidable, pero también irrepetible, por lo que ahora deberá encarrilar su juego si quiere pelear por algo antes de fin de año. Si lo que necesitaba era un espaldarazo, un envión anímico, está claro que consiguió uno de los grandes.
Para cerrar, un pequeño comentario: esta entrada es la número 100 de la historia del sitio, todo un hito. Por eso la foto que está arriba, sacada del blog de Marcelo Ferreiro. El cieniversario de
Una Noticia por Día iba a ser el tema excluyente del post, pero no podía dejar pasar la epopeya que se vivió en Nuñez, por la cantidad de matices diferentes que sobrevolaban el Monumental. Tranquilo, Francis Ford Coppola, si te robaron material fílmico, acá tenés el guión de tu próxima película.